URBANISMO ARTESANAL: El blog de Rueda y Vega Arquitectos

Nuevo urbanismo en pequeños municipios: Sotillo de la Adrada, Ávila

Aprobación inicial de las Normas Urbanísticas Municipales. Septiembre 2016

Nuevo urbanismo en pequeños municipios: Sotillo de la Adrada, Ávila

El último trabajo que terminamos antes de este verano de 2016 fue la versión para aprobación inicial de las Normas Urbanísticas Municipales de Sotillo de la Adrada (Ávila). Se trata de un trabajo comenzado hace ya años, interrumpido durante un largo período y retomado por la nueva corporación tras las elecciones municipales de 2015. El 22 de agosto el pleno municipal acordó su aprobación inicial; y por unanimidad de todos los grupos, lo cual no deja de ser un dato significativo…

Sotillo de la Adrada es un municipio del Alto Tiétar abulense, con una población censada de 4.705 habitantes, que pueden llegar a convertirse en 10.000 reales en determinados períodos, debido a la gran presencia de segunda residencia por su proximidad a Madrid y a su atractivo entorno natural. Este último representa su principal activo estratégico como enclave turístico, acorde con su situación en la ladera sur de la Sierra de Gredos, con su entorno forestal y con la ausencia de impactos negativos significativos en su territorio. La necesidad de compatibilizar la preservación de esta calidad ambiental con la explotación de su potencial turístico, representa uno de los principales retos de futuro para el municipio.

No es un lugar que desde el punto de vista urbanístico plantee problemas muy distintos de los habituales en municipios de estas características, pero si queríamos destacar algunas novedades de enfoque planteadas desde las instancias técnicas y asumidas por los responsables políticos de todos los grupos. Se trata de aspectos representativos de una nueva manera de entender la planificación urbanística en este tipo de municipios, que en los más recientes planes cristaliza en torno a criterios como los que comentamos a continuación.

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NUM Sotillo de la Adrada. Ordenación detallada

 

El más significativo, por novedoso frente a lo que venía siendo habitual en este tipo de municipios, es la RENUNCIA A NUEVAS CLASIFICACIONES DE SUELO. A partir de unas Normas Subsidiarias de los años ’90 totalmente sobredimensionadas, no sólo se renuncia a establecer nuevos sectores urbanizables sino que se revoca la clasificación de algunos. Ello es posible gracias a la nueva percepción de la innecesariedad de estos sectores, al entendimiento de la compacidad como estrategia de optimización del sistema urbano en contraposición a la dispersión, a la interiorización de la necesidad de preservar determinados ámbitos de la transformación urbanizadora por su valor ambiental, y a la propia experiencia acumulada en los años de crisis por todos los agentes locales implicados. Son criterios ya asumidos socialmente de forma generalizada como prioritarios frente a las expectativas especulativas de revalorización.

LA CUESTIÓN AMBIENTAL COMO ELEMENTO CLAVE EN LA DEFINICIÓN DELMODELO. El gran desarrollo operado en los últimos años por las figuras de catalogación y protección del patrimonio natural, iniciada con las directivas europeas HABITAT (Directiva 92/43/CE) y AVES (Directiva 2009/147/CE), ha cristalizado en la formación de la Red Natura 2000 y en la delimitación de Zonas de Especial Conservación (ZEC) y de Protección de Aves (ZEPA), muchas de ellas ya con su Plan de Gestión aprobado. Ello obliga a tener presente la delimitación de estos ámbitos como primer condicionante del modelo de clasificación del suelo, configurando el modelo de protecciones en suelo no urbanizable.

Este criterio es radicalmente discordante con el generalmente utilizado en instrumentos de planificación anteriores, donde el establecimiento de las categorías en suelo rústico se basaba más en las potencialidades productivas de la base física (agropecuario, regadío, forestal…), antes que en sus valores ambientales.

NUM Sotillo de la Adrada. Clasificación del suelo

 

Otra característica destacable de las nuevas Normas de Sotillo de la Adrada es LA RECUPERACIÓN DEL PROTAGONISMO DEL TRATAMIENTO DEL SUELO URBANO Y LA CIUDAD EXISTENTE, frente a anteriores planteamientos centrados en los nuevos desarrollos de suelo urbanizable. Paradójicamente, el tejido urbano consolidado era el gran olvidado de muchos planes de la generación de los ’90 y de la época pre-crisis en este tipo de municipios: ordenanzas discordantes con la realidad tipológica de la edificación tradicional, unidades de actuación de gestión inviable, ausencia de propuestas de reforma interior, etc. Hoy en día, la nueva generación de Normas Urbanísticas para este tipo de municipios ha vuelto a poner el foco sobre los problemas de la ciudad existente: adecuación del tamaño de las actuaciones a la escala de la dinámica constructiva local; diversificación de ordenanzas para adecuarlas a las distintas características de cada pieza urbana; ampliación del catálogo de usos pormenorizados para abrir las posibilidades de compatibilidad en los tejidos consolidados; reconsideración de los vacíos urbanos interiores como espacios de oportunidad, actuaciones de reforma interior catalizadoras de la regeneración urbana, etc.

LA NUEVA VISIÓN SOBRE EL VALOR DEL PATRIMONIO CULTURAL. Las determinaciones del planeamiento sobre protección del patrimonio, sustanciadas fundamentalmente en los instrumentos de catalogación, representan uno de los puntos socialmente más polémicos de este tipo de planes por las limitaciones que imponen a la propiedad. No obstante, la mayor sensibilidad general hacia estos valores culturales como elementos que contribuyen a definir la identidad local y a cualificar el interés turístico del municipio, permiten plantear una más completa protección del patrimonio. Más allá de las singularidades arquitectónicas y arqueológicas, se incorporan también elementos de valor etnográfico, paisajístico, arbolado singular, patrimonio histórico industrial, etc. Todo ello en el renovado escenario creado por las nuevas legislaciones sobre Rehabilitación, Regeneración y Renovación Urbana, sobre todo en lo relativo a financiación de la conservación y puesta en valor del patrimonio; especialmente en Castilla y León con la introducción de los PERIs con estas finalidades específicas, a través de las reformas de la legislación urbanística autonómica de la Ley 7/2014.

Con estos y otros criterios que, por otra parte, estamos introduciendo ya en muchos planes para municipios de este tipo, hemos redactado la propuesta de Normas Urbanísticas de Sotillo de la Adrada que inicia ahora su tramitación con la exposición pública, que durará dos meses tras su publicación en el BOCyL y que puede consultarse ya en este enlace.

Jesús Rueda Colinas, arquitecto  |  jrueda@ruedavega.com

No Comments
  • mgilgea21
    Posted at 08:56h, 02 septiembre Responder

    Es destacable que la planificación urbanísitica sirva para trasladar a la escala municipal la protección ambiental con implicación territorial (red natura o directiva hábitats, por ejemplo) y que el suelo rústico deje de ser “aquello que no es urbanizable” para ser “aquello de interés ambiental”; entendiendo la protección ambiental como una práctica protagónica de la disciplina urbanísitica.

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